I. Concepto y formas de granulomas

 

Representación esquemática de la evolución de inflamación aguda a inflamación crónica

En las inflamaciones crónicas puede ocurrir que perdure la existencia de bacterias e, incluso que estos gérmenes puedan dar un cierto carácter antigénico, lo que provoca la formación de granulomas. Un granuloma es la respuesta local inflamatoria producida por un anticuerpo y mediada por la activación, proliferación y diferenciación de células del Sistema Fagocítico Mononuclear.

Formas de inflamación crónica

Así, en la tuberculosis, el monocito se transmite y da lugar a un granuloma. Éste está formado por pequeños nodulillos de 1 a 2 micras, formados por células epiteloides de citoplasma amplio y núcleo oval y periférico, que a veces se acumulan formando células gigantes multinucleadas de Langhans. Suelen estar rodeados por un acúmulo de linfocitos y células plasmáticas. Las células epiteloides provienen a partir de los macrófagos, los cuales, por ejemplo, fagocitan el bacilo de Koch y al no poder fagocitar su cubierta lipídica, viven en simbiosis con el bacilo, constituyendo así la célula epiteloide.

Actualmente se sabe que las células epiteloides tienen carácter secretor, segregan fracciones del complemento, factor activador de fibrogénesis (por ello también los granulomas con el tiempo se rodean de fibras formadas) etc.

Algunos cuadros típicos son: tuberculosis, beriliosis, sarcoidosis, enfermedades producidas por hongos, etc.

Representación esquemática del tejido de granulación
Tejido de granulación
Representación esquemática de la inflamación crónica inespecífica
Inflamación crónica inespecífica. Artritis brucelósica