II.Anomalías citogenéticas y enfermedad

II.5. Trisomías

Una trisomía es aquella situación en la que existen tres cromosomas de un mismo tipo, en vez del par normal. El ejemplo más frecuente es la trisomía 21, que produce el síndrome de Down, cuyos síntomas son:

Facies característica (cara aplanada, hendiduras palpebrales oblicuas, nariz con puente bajo, pliegue epicántico, boca abierta, lengua grande y protruyente).

Talla corta (los huesos largos de las extremidades son cortos).

Falange media corta en los meñiques.

Pliegue palmar horizontal en manos cortas y anchas.

Hiperflexibilidad articular.

Tono muscular bajo

Anomalías pelvianas.

Cardiopatías congénitas.

Retraso mental.

Enfermedad de Alzheimer a partir de los 40 años.

En el síndrome de Down, el cromosoma 21 adicional suele ser el resultado de una no disyunción (falta de separación durante la meiosis) del cromosoma 21 al formarse el óvulo materno haploide. La incidencia de este trastorno aumenta con la edad materna (1 de cada 3.000 cuando la edad de la madre está por debajo de 30, 1 de cada 300 en mujeres de 35 a 40 años y alrededor de 1 de cada 30 en mujeres mayores de 45). En un pequeño porcentaje de los casos el síndrome de Down se debe a translocación o mosaicismo. La probabilidad de aparición del síndrome de Down en los embarazos siguientes depende de si la anomalía se ha producido por no disyunción meiótica (relativamente baja), por translocación materna (alta) o por mosaicismo mitótico (relativamente baja); esto es importante para el consejo genético.

Cariotipo con bandeo G visible en un varón con trisomía 21

 

La no disyunción es la responsable del 95% de los casos, con un riesgo de recurrencia de alrededor del 1%.

Cerca del 4% de los casos se deben a translocaciones:

Translocación robertsoniana 14;21. Recurrencia del 15% si la madre es la portadora y del 1% si el portador es el padre.

Translocación 21;22. Recurrencia del 15% si la madre es la portadora y del 5% si el portador es el padre.


Otras trisomías autosómicas son mucho mas raras y representan el 1% de los casos. Dentro de ellas las más importantes son las que afectan a los cromosomas 8, 9, 13 y 18. La trisomía 18 o síndrome de Edwards y la trisomía 13 o síndrome de Patau son las más frecuentes de este grupo. Tienen algunas características cariotípicas y clínicas comunes con la trisomía 21. La mayoría de los casos proceden de la falta de disyunción meiótica y llevan una copia adicional completa del cromosoma 18 0 del 13. Al igual que en el síndrome de Down también se observa una asociación con la edad avanzada de la madre. Pero las malformaciones son más graves y variadas y estos lactantes difícilmente superan el primer año de vida, falleciendo casi todos en semanas o meses.

Manifestaciones clínicas de las trisomías 21, 18 y 13


Los trastornos del número de cromosomas sexuales se deben a no disyunción:

Las anomalías más importantes del número de cromosomas sexuales se deben a no disyunción de éstos durante la división meiótica de los gametos masculinos y femeninos.

La división meiótica en la gametogénesis femenina debe producir dos células (óvulos), ambas con un único cromosoma X. La no disyunción puede producir una célula con dos cromosomas X (XX) y uno sin ningún cromosoma sexual (-).

La división meiótica en la gametogénesis masculina debe producir dos células (espermatozoides), uno con un cromosoma X único y otro con un cromosoma Y único. La no disyunción puede producir uno con cromosomas X e Y y otro sin cromosomas sexuales (-).

 

Los síndromes más importantes producidos por la no disyunción de los cromosomas sexuales son:

Síndrome de Turner (generalmente X-)

Síndrome de Klinefelter (generalmente XXY)

 

Manifestaciones clínicas y cariotipos del síndrome de Turner
Síntomas del síndrome de Klinefelter.